lunes, 22 de agosto de 2011

Presentación del poemario Bitácora de los hechos consumados

Presentación de mi segundo libro de poesía.


Día: Miércoles 28 de setiembre.


Hora: 7:00pm


Lugar: Instituto de México (Barrio "Los Yoses", 250 mts al sur de la Agencia SUBARU).


Presentan: Gustavo Solórzano-Alfaro y Luis Antonio Bedoya.


Entrada: Gratuita


Contaremos con intermedios dramáticos, música y el tradicional vinito.


Quedan todos cordialmente invitados.

domingo, 31 de julio de 2011

Ya salió Bitácora de los hechos consumados, mi segundo poemario!!!




Y bueno amigos, valió la espera y ya está publicado mi segundo poemario con la EUNED, quienes vienen haciendo un muy buen trabajo publicando obras de poesía y esta vez me tocó el turno a mi. Quiero agradecer por este medio a mi amigo y no por eso editor de esta obra mía Gustavo Solórzano-Alfaro, por su paciencia y acertados comentarios a este pobre poeta atribulado. Pronto estaré anunciando la(s) fecha(s) de la presentación(nes) de este nuevo libro. Por ahora, me esperan ciertas bebidas espirutuosas para brindar y celebrar, así que alzo mi copa y brindo! Salud!


Aquí lasmalasjuntas.com/2011/08/05/cuatro-poemas-2/ pueden leer cuatro poemas de este libro!

viernes, 1 de julio de 2011

ARRULLO FUNERARIO PARA EUNICE

Llegaré borracho a tu funeral Eunice,
aunque no haya alguno,
aunque el viento desarme las letras de tu tumba
hasta anegarlas en los jacintos de mis labios.

Llegaré a tu funeral, borracho,
y estaremos ahí,
diciéndonos tan sólo esas palabras
que los hombres olvidan cuando mueren,
cuando han sido vedados los caminos
y uno mira atrás, sin nombre,
o sin más nombre que el presagio
de algo que sabemos no vendrá.

Llegaré borracho
y te diré mi nombre aunque lo sepas
y diré soy la Nada,
ahí donde tus manos reposan,
y beberás conmigo los huesos de los hombres,
vendrás con la antigua presunción
de quien no muere,
de quien juega esgrima en el espejo
y siempre gana la partida.

Llegaré borracho Eunice
y me perdonarás,
tú que nunca conociste la embriaguez,
y llevaré el mirto de mis últimos días junto a tí,
para que duermas cálida, al fin,
tan sin mí, tan fugaz,
tan dulcemente.


(De Mientras arden las cumbres, 2011)

viernes, 10 de junio de 2011

MUNDO EN CALMA

All manner of thing shall be well

when the tongues of flame are in-folded

into the crowned knot of fire

and the fire and the rose are one.


T.S. Eliot

The Four Quartets




Aunque Eliot diga

que todo irá bien

y toda clase de cosas irá bien,

continúo atado al borde de una mesa

y batallo contra los elementos

que mi sombra domestica:

el pan ácido del mundo,

este corazón que va secándose

en cada cumpleaños

frente a televisores que dibujan

mis historias mínimas,

y que pueden ser la historia

de un joven en un café

escribiendo sus mentiras,

un despilfarro de fe para salvarse.


No tengo más que esta ciudad

que me rompe los labios,

y puede que todo vaya bien

según Eliot,

puede que el drama del hambre

no sea más que una excusa

para seguir reuniéndonos

y pasar el recuento -noche a noche-

de un holocausto personal

que a nadie importa,

puede que la tristeza no sea más que sequía

y nuestros ojos busquen

el pasto de un cuerpo inalcanzable,

y ya para entonces asistamos a la vida

con profesión, familia

y sonrisa insoportable;

dirían las abuelas que crecimos demasiado

y nos daría miedo marcharnos de repente

sin antes ver nuestro rostro reflejado en el agua.


Toda clase de cosas iría bien,

incluso aquello que dejamos incompleto:

no barrer tanta ceniza debajo de la lengua,

acomodar los libros, las mañanas, el cansancio

y dejar puertas abiertas como brazos.


Podríamos querernos de otra forma,

levantarnos temprano

y escuchar el llanto de la luz cuando amanece,

o sinceramente abofetearnos con el rocío,

la esperanza o la ignorancia

de quien no sabe que todo esto iría bien,

y toda clase de cosas iría bien,

si alguien nos hubiese dicho

que la vida era esto.



(Del libro Mientras arden las cumbres, 2011)

sábado, 30 de abril de 2011

Poema de Lédo Ivo (Brasil 1924-)

LAS PALABRAS DESTERRADAS



Los poetas son sepultureros que entierran palabras
y se contentan con las migajas del diccionario.
Criaturas frugales, no aceptan que las palabras brillen como luces de navíos
vistas desde la playa blanca de la página, desde la banal playa de la vida.
Exigen de ellas la sumisión de las bestias domadas en un circo
o que vayan vestidas con el hábito de los franciscanos.
Pero en la noche frígida barrida por las constelaciones
las palabras desterradas se levantan de sus tumbas
y, en el espacio reservado a las fulguraciones perpetuas,
componen el gran poema del universo.

jueves, 21 de abril de 2011

Abadía



Soy quien lleva la tea

y clama a sus cenizas,

el abad de los huesos de Rimbaud,

y el delirio frente al mar

en la isla de Patmos.

En mi se quema el río de la noche

y lo demás es sombra,

literatura y sombra

creciente en las ramas del olivo.


Alguien aulló y supo mi nombre,

de él bebieron antiguos esclavos

entre campos de algodón,

en él se predispuso el poniente

a enseñar su entraña vácua y delatora,

en él un día quebraron el altar

de los desesperados.


Benditas sean las péyades

y su afán de ruina siempre.

Un amigo me llama

a que cante el escombro

hacia mi nombre,
y yo no tengo más

que el firmamento mutilado

en mil otoños concebidos;

de mi mano yace un péndulo

de estricta eternidad,

los huesos de Rimbaud

afinan su belleza

como un cuchillo roto,

y más allá del muro

crece el fin.



(Inédito del libro Miedo a los sótanos, 2011)